Mateo: 5, 17-19
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley.
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A veces nos encontramos con criterios medio confusos en donde se nos engrandece pero por criterios externos y totalmente ajenos nuestro ser. Pensamos que la gente es grande o por así llamarlo, “importante” , cuando en realidad pretenden sobresalir por lo que no son, sino que delegan toda su representatividad a cosas materiales, como su solvencia económica, sus amistades famosas o su propia fama, sus posesiones como las casas y lo lujosas que están, o el auto en el que andan, la marca que visten, etc…
Ahí el criterio es la imagen y el qué dirán, pero los valores más fundamentales no pintan por ningún lado y son excluidos totalmente del entorno de la propia vida. Claro que eso no se detiene ahí, eso mismo trae consecuencias catastróficas, porque para desgracia de ellos, las circunstancias cambian constantemente, así como los criterios y las modas en ese mundo ufano.
Uno de los daños más grandes que automáticamente se provocan, es que basan su mundo en la falacia de la imagen, pero quitando las posesiones, dígase el auto, la casa, la marca de ropa y la cuenta de banco, queda una persona, que tristemente nadie lo soporte ni le dé por su lado, y sus mismos pecados lo ejuiciaran.
Sin embargo, qué dicha será la de aquel que además de los bienes, no importa la cantidad que sean, cultiva los valores que realmente lo engrandecen, que lo hacen valer por sí mismo y no dependiente del qué dirán de los demás.
La Gracia de Dios y sus mandatos, bien cumplidos dan frutos y nos transforman a tal grado de saber administrar graciosamente ambas partes, la vida espiritual y la material. Simplemente es un principio universal, el orden y la ley te guardan y te llevan al orden, lo contrario te aniquila.
Así, qué fácil es ser grande, falta que tu lo identifiques y lo cumplas, no basta exigirlo a los demás, basta cuando tu eres el mismo ejemplo de ello.
